martes, 3 de noviembre de 2015

El día que (no) me arrepentí de ser una chica de letras.

La gran mayoría que siguen el blog sabréis que soy una alumna de 2º de Bachillerato.
Me dedico a estudiar lo que muchos denominan "lenguas muertas", como el latín y el griego. También dedico mi tiempo a estudiar "lenguas vivas", como el castellano, el inglés y el francés; e incluso estudio la historia de España, de la filosofía y arte.
Hoy quería hablaros lo que yo considero como una injusticia muy grande: el no poder hacer un viaje con el instituto por ser una chica de letras.
El viaje en cuestión es a Granada, considerada la ciudad de las letras de España por todos los poetas, dramaturgos y novelistas que han surgido en dicho lugar... Y está organizado por el departamento de matemáticas de mi instituto.
Hace dos años un alumno que cursara cualquier modalidad en 2º de Bachillerato podía realizar esta excursión de un fin de semana para poder visitar esta hermosa ciudad, mas este año han decidido que solo pueden ir los que estudian ciencias.
Muchos de vosotros pensaréis que es lo lógico, puesto que está organizado por el departamento de una asignatura científica y deberían ir única y exclusivamente los alumnos que dan matemáticas, pero es un claro ejemplo de discriminación hacia los amantes de las letras, como lo soy yo.
¿Y si os digo que hay gente de bachillerato que NO da matemáticas y están en ciencias, pero por escoger esta modalidad sí se les permite ir?
Como os venía diciendo, un claro ejemplo de desigualdad (y de un gran RETRASO).
Granada, considerada ciudad de las letras, ha visto nacer a grandes escritores como son Federico García Lorca, Francisco García Lorca, Álvaro Salvador Jofre, Rocío Fernández Víctor entre otros muchos, ¿alguien puede explicarme que tiene que ver eso con las matemáticas? Ah, claro, que para poder hacer la métrica de algún poema de la última escritora mencionada he de saber sumar.
También visitarán la Alhambra, una obra arquitectónica que casualmente estudiamos los "humanistas" en historian del arte, pero no somos capaces de calcular la longitud de la sombra de un abrolillo que haya por esta zona, porque eso es lo que prima, y no captar la sensibilidad artística andalusí.
¿Creen que soy idiota porque no escogí hacer un bachillerato de ciencias?
Ojalá pudiera decirles a aquellos que creen que su verdad es única y absoluta que los mejores oradores de la antigua Grecia fueron también los mejores matemáticos y que una no se complementa sin la otra y que ambas son igual de importantes.
Llevo escuchando que no valgo para nada, ni yo ni mis estudios, desde que hace tres maravillosos años elegí ir por el camino que a mí me hacía más feliz.
Llevo escuchando que soy inculta por hacer una modalidad tan desprestigiada como esta día tras día por los mismos profesores de ciencias.
Y creo que eso sería aceptable si lo dijesen a alguien que no quiere estudiar, pero no a una persona que ama lo que hace y día tras día se siente feliz de poder aprender algo tan bonito como es la cultura grecorromana y cómo esta ha influido en Europa.
Adoro lo que hago, me gusta la literatura, la sintaxis, poder comunicarme con un francés en su lengua materna y hablar inglés con cualquier persona que lo domine.
Me encanta poder sentarme en mi silla y poder reseñar un libro que he leído y daros mi opinión; adoro lo que hago y no me arrepiento de haber escogido este camino.
No estoy acusando a todos las personas de tener esta mentalidad, simplemente he utilizado un simple pretexto de un viaje (que total, puedo hacer yo sola cuando me venga en gana) para contaros lo mal que me siento, no por mí, sino por esta clase de pensadores, por decir tantas sandeces como que somos unos retrasados.
Porque señores, os recuerdo que los "letristas", "humanistas", "vagos" o como quieran denominarnos fueron los que es su día pertenecieron a las Misiones Pedagógicas: una iniciativa del Gobierno de la II República española destinada a la alfabetización y a la mejora del nivel educativo y cultural de los sectores más atrasados de la población española, fundamentalmente, los campesinos, obreros, niños y pobladores de lugares de difícil acceso. Participaron en esta personas de renombre, en su mayoría escritores, dramaturgos, poetas, filósofos y pintores, (también científicos, pero no viene al tema)
Sin ellos, probablemente, el proceso de aculturación no se hubiese llevado a cabo en la mayoría de España. Tú no podrías ser el receptor de este mensaje y no sería la emisora.
Pocos estarían al alcance de una educación digna y solo los más ricos y elitistas serían capaces de decir que dos más dos son cuatro.
La esperanza es lo último que se pierde, y a mí me queda bastante para seguir luchando para que los prejuicios que podemos encontrar sobre los estudiantes de letras terminen disipándose. 



1 comentario:

  1. Pues tienes toda la razón del mundo. Es discriminatorio y absurdo.
    Yo también soy estudiante de letras puras y me parece vergonzoso que os dejen fuera de un viaje que claramente os sería útil.
    Me quedo por aquí.
    Besos!

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